Si hay algo que descubrí hace poco y que me encanta utilizar en la cocina son los tomates secos, para hacer determinadas recetas están geniales.
Llevaba unos cuantos días con unas ganas terribles de comer polenta y claro, una polenta con tomates secos y albahaca tenía que estar genial, pero no encontraba tomates secos en ningún sitio, así que me decidí a hacerlos yo misma y bien ricos que me han quedado. Si los utilizáis para algo, os lo recomiendo totalmente :) El único inconveniente es que llevan unas tres horas de horno aproximadamente, pero vamos, que si lo aprovechas no pasa nada. Yo aproveche y hice pan tostado y una magdalenas ¡¡que me salieron como nunca!! ¿Quizás por hacerlas a fuego lento? A saber...
Llevaba unos cuantos días con unas ganas terribles de comer polenta y claro, una polenta con tomates secos y albahaca tenía que estar genial, pero no encontraba tomates secos en ningún sitio, así que me decidí a hacerlos yo misma y bien ricos que me han quedado. Si los utilizáis para algo, os lo recomiendo totalmente :) El único inconveniente es que llevan unas tres horas de horno aproximadamente, pero vamos, que si lo aprovechas no pasa nada. Yo aproveche y hice pan tostado y una magdalenas ¡¡que me salieron como nunca!! ¿Quizás por hacerlas a fuego lento? A saber...
Tomates secos
- 4 tomates
- Sal fina
- Aceite
- Ajo seco
- Albahaca seca
- Cortar los tomates en rodajas de aproximadamente 1cm de grosor.
- Disponerlas en una rejilla metálica sobre una bandeja de horno.
- Echarle un poco de sal.
- Dejar en el horno a 120º aproximadamente 3 horas o hasta que el tomate esté seco.
- Esterilizar un tarro de cristal. Para ello debemos de ponerlo en agua hirviendo durante unos minutos.
- Envasar el tomate en el tarro aún caliente y añadir el ajo y la albahaca al gusto. Añadir el aceite cubriendo el tomate y dejando 1cm entre el tomate y el borde de los tarros, sellar éstos.
- Se puede conservar durante unos cuantos meses en la nevera.
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